Miles de mexicanas volvieron a tomar las calles de la capital del país este martes 25 de noviembre de 2025, con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Las manifestantes marcharon en la CDMX para exigir un alto a la violencia feminicida, la cual cobra la vida de diez mujeres en promedio cada día en el país. Además, pidieron justicia para las sobrevivientes, las desaparecidas y todas las víctimas de agresiones machistas y desigualdad de género. La marcha fue convocada por la coordinación 8M-CDMX y partió de la Glorieta de las Mujeres que Luchan en la avenida Reforma hacia el Zócalo.
Entre las demandas específicas de la manifestación, destacaron el cese de la criminalización de la protesta y de los asesinatos de madres buscadoras, defensoras y activistas, junto con el acceso efectivo al aborto legal y seguro. El lema que resonaba en las consignas era “¡No llegamos todas!”, una frase que confronta la plataforma de gobierno ‘Llegamos todas’ de la presidenta Claudia Sheinbaum. Al frente de la protesta estaban madres de víctimas de feminicidio, buscadoras y sobrevivientes de intento de feminicidio. Araceli Osorio, madre de Lesvy Berlín Rivera (asesinada en 2017), marchó un año más para evidenciar que las víctimas hacen falta y para exigir que las autoridades no clasifiquen los feminicidios como suicidios.
Yeritza Bautista, quien sobrevivió a dos intentos de feminicidio en 2020, participó junto con la Red Nacional de Sobrevivientes de Feminicidio (Renase), que busca impulsar cambios legislativos. Renase pretende endurecer las penas por el delito de feminicidio, pues la condena (11 años de cárcel) es cercana a la de violencia familiar (9 años). Aunque alrededor de diez mujeres son asesinadas diariamente, solo un 25 % de estos crímenes se investigan como feminicidio. No obstante, Yeritza Bautista señaló que no existen cifras oficiales para la tentativa de feminicidio, ya que muchos ataques se clasifican incorrectamente como lesiones, intento de homicidio o violencia intrafamiliar. Según el SESNSP, de enero a octubre de 2025 se reportaron 67,785 casos de lesiones dolosas y 226,711 denuncias por violencia intrafamiliar. Bautista instó al Gobierno de la presidenta Sheinbaum a “no reducir la lucha de las mujeres a discursos políticos”, destacando que el problema es un sistema y una sociedad diseñados para obstaculizar la justicia.
La integrante del comité organizador lamentó la menor afluencia de asistentes en comparación con años anteriores, estimando unas 2,000 mujeres, un hecho que atribuyó parcialmente al “feminismo institucional” y a la politización de las luchas. Por otra parte, Martha García, de 65 años, viajó desde Los Ángeles (EE.UU.) para visibilizar la lucha de las mujeres migrantes que residen allí. Aunque es simpatizante del gobierno actual, García pidió a Sheinbaum atender las violencias de género en Estados Unidos a través de cónsules con visión de género, subrayando que la lucha se extiende fuera de la patria, en cualquier lugar donde late el corazón de una mexicana.


