El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aterrizó este domingo en el aeropuerto de Tel Aviv, dando inicio a una visita de dos días a Israel en la que se espera que aborde la ofensiva bélica en Gaza.
Rubio visitó junto al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén.
Bajo la presidencia de Donald Trump y el secretario Rubio, esta alianza nunca ha sido tan fuerte y lo agradecemos profundamente”, dijo el primer ministro israelí mientras visitaban los túneles subterráneos del Muro de las Lamentaciones acompañados por el embajador de EE.UU. en Israel, Mike Huckabee, y sus respectivas esposas.
Antes, los tres rezaron juntos en el Muro de las Lamentaciones, el lugar más sagrado para el judaísmo, y Rubio lo hizo portando una kipá en la cabeza, tras lo que metieron entre las piedras de la pared sus respectivas notas en papel, siguiendo la tradición judía por la que se anotan allí oraciones, deseos o sueños.
Netanyahu y Rubio oraron en la zona del Muro reservada a los hombres, cerca de la cual había un punto habilitado para que la prensa pudiera seguir y cubrir la visita. La mujeres periodistas, sin embargo, no tuvieron acceso a este punto, tal y como atestiguó EFE.
Según la ONG israelí Peace Now -que monitoriza la expansión de asentamientos ilegales-, Rubio estará también presente en la inauguración de un túnel turístico en una colonia israelí en el barrio palestino de Silwan, ubicado en el ocupado Jerusalén Este.
La presencia de Rubio en este túnel equivale al “reconocimiento estadounidense de la soberanía israelí sobre la zona más sensible de la cuenca sagrada de Jerusalén”, denunció Peace Now en un comunicado.
El túnel, de 600 metros de longitud, comienza en el extremo sur de Wadi Hilweh en Silwan, discurre bajo viviendas palestinas (muchas expropiadas), pasa bajo las murallas de la Ciudad Vieja y termina junto a los cimientos del Muro de las Lamentaciones y a pocos metros de la Mezquita de Al Aqsa.
El viaje de Rubio se produce en plena ofensiva de Israel para ocupar la ciudad de Gaza, la capital del enclave palestino, y desplazar una vez más a su millón de habitantes, que sufren las consecuencias de casi dos años de guerra y una situación de hambruna por el bloqueo israelí a la entrada de alimentos.
También se produce antes de que, a partir del próximo 22 de septiembre, la Asamblea de la ONU discuta el reconocimiento del Estado palestino, una opción que han anunciado países como Francia, Reino Unido o Canadá y rechaza Estados Unidos en reacción a la campaña israélí en Gaza, que ha dejado casi 65 mil muertos según las autoridades gazatíes.
Recientemente, el ministro radical del Gobierno de Netanyahu Bezalel Smotrich presentó un plan para anunciar la soberanía israelí sobre el territorio palestino de Cisjordania, ocupado por Israel.


