La escasa asistencia, apenas dos centenares de personas, y un fuerte dispositivo policial marcaron la segunda marcha de la Generación Z celebrada este jueves en Ciudad de México, que coincidió sin incidentes con el tradicional desfile militar en conmemoración de la Revolución mexicana.
La segunda movilización de la Generación Z ocurrió cinco días después de la primera que reunió a unos 17 mil manifestantes y que acabó con cerca de una veintena de policías y 100 civiles heridos, así como una veintena de personas detenidas, luego de un enfrentamiento entre las autoridades y un grupo de personas encapuchadas en las puertas de Palacio Nacional.
Los focos rojos de la policía de Ciudad de México se prendieron días antes porque los convocantes de la marcha buscaban hacer coincidir su manifestación con el tradicional desfile militar del 20 de noviembre, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum por posibles disturbios después de la protesta del pasado sábado.
En su discurso, Sheinbaum defendió este jueves, durante la conmemoración del 115 aniversario de la Revolución Mexicana, la soberanía del país y aseguró que “se equivoca” quien convoque “a una intervención extranjera”.
Sheinbaum destacó que, a diferencia del pasado, en el México actual “ya nadie es silenciado, ya nadie es perseguido por pensar distinto” y cerró su discurso con un reconocimiento a las Fuerzas Armadas, surgidas de la Revolución.
La movilización fue convocada en dos puntos de la capital, el Ángel de la Independencia y en Ciudad Universitaria, en el campus central de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde no se reunió nadie.
Desde el Ángel de la Independencia, un grupo de cerca de 200 personas iniciaron la caminata que recorrió la céntrica avenida Reforma hasta una calle antes del Zócalo, donde una línea de agentes les bloqueó el paso, ya que a esa misma hora se desarrollaba el desfile militar del 20 de noviembre.
La movilización transcurrió con tranquilidad y fue notable la mayor asistencia de medios de comunicación y vendedores ambulantes que los asistentes a la marcha.
Precisamente para evitar incidentes, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) modificó días antes la ruta del desfile cívico-militar del 20 de noviembre, que inició en el Zócalo y terminó en el Monumento a la Revolución.


