El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) detuvo a 72 migrantes en situación migratoria irregular en un club nocturno en Charleston, Carolina del Sur, presuntamente administrado por un miembro del cártel de Los Zetas.
La operación, realizada con la colaboración del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), también resultó en la incautación de dinero en efectivo, estupefacientes y armas. Seis menores fueron entregados a los servicios sociales estadounidenses.
Uno de los detenidos, Sergio Joel Galo-Baca, originario de Honduras, tenía una notificación roja de la Interpol activa por homicidio en su país. La subsecretaria del DHS, Tricia McLaughlin, celebró la exitosa operación y advirtió que los infractores de la ley están sobre aviso bajo la administración actual.


