Siete hombres detenidos durante la manifestación por agua limpia realizada frente a Casa Jalisco fueron trasladados al complejo penitenciario de Puente Grande, donde enfrentarán un proceso por los delitos de lesiones dolosas y resistencia de particulares.
La protesta se realizó el domingo 11 de octubre para exigir respuestas ante el suministro de agua turbia, con mal olor o presencia de contaminantes en cientos de colonias de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Durante la movilización se registraron enfrentamientos entre manifestantes y policías estatales. De acuerdo con la Fiscalía de Jalisco, 39 personas fueron detenidas; 32 recuperaron su libertad dentro del plazo legal de 48 horas y las siete restantes fueron puestas a disposición de un juez.
Organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron irregularidades en las detenciones, falta de acceso oportuno a representación legal y posibles actos de tortura y malos tratos. Algunas personas liberadas presentaron lesiones visibles y aseguraron haber sido golpeadas mientras permanecían bajo custodia.
El Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo pidió investigar la actuación policial y garantizar el debido proceso. También cuestionó que algunas de las personas detenidas permanecieran inicialmente en Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador, en lugar de ser trasladadas de inmediato ante la autoridad competente.
Familiares, estudiantes y docentes universitarios han exigido la liberación de los siete detenidos. La Fiscalía sostiene que existen elementos para procesarlos, mientras las defensas señalan que las acusaciones deberán demostrarse ante el juez.
La manifestación ocurrió después de meses de reportes ciudadanos por la mala calidad del agua. El deterioro de tuberías, las deficiencias en la potabilización y la contaminación de las fuentes de abastecimiento se encuentran entre los factores señalados por especialistas.


