El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) separó temporalmente de sus cargos al director del Hospital de Gineco Obstetricia y al responsable de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara, Jalisco.
La decisión se tomó mientras se investigan las muertes de seis recién nacidos que presentaron infecciones hospitalarias. Tres de las familias afectadas interpusieron denuncias ante la Fiscalía General de la República, institución con la que el Seguro Social aseguró estar colaborando.
El director general del IMSS, Zoé Robledo, anunció una Auditoría Clínica Colegiada Independiente para esclarecer las circunstancias de cada fallecimiento. En la revisión participarán especialistas externos en neonatología, infectología y epidemiología provenientes de la Conamed, los institutos nacionales de salud y la UNAM.
Los expertos deberán determinar si los bebés adquirieron alguna infección relacionada con la atención médica, si esta causó o contribuyó a sus muertes y si existieron fallas que pudieron evitarse. El Instituto sostuvo que no intervendrá en las conclusiones y que los resultados serán comunicados primero a las familias.
La investigación epidemiológica también será ampliada. Los microorganismos identificados serán analizados por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos para establecer el origen de los brotes y comprobar si existe una relación entre los casos.
Durante 2026, el hospital ha registrado 2 mil 695 nacimientos, de los cuales 552 recién nacidos requirieron terapia intensiva. La unidad neonatal dispone de 32 cunas y es considerada la segunda más grande del IMSS.
Cada familia contará con una persona encargada de darle acompañamiento y seguimiento. Robledo afirmó que, en aquellos casos donde se confirme una falla institucional, habrá reparación del daño.


