Una jueza federal bloqueó este jueves temporalmente el despliegue de la Guardia Nacional en Illinois, ordenado por la Administración Trump para blindar las redadas migratorias en dicho estado, después de que un contingente de 200 soldados de Texas fuera enviado hace dos días al área de Chicago.
La magistrada April M. Perry anunció que emitirá una orden de restricción temporal que impide legalmente la movilización de las tropas en Illinois, al considerar que no existen “pruebas creíbles” de riesgo de “rebelión”, argumento con el que los representantes del Departamento de Justicia (DOJ) trataron de justificar el despliegue.
La audiencia se prolongó unas seis horas —dos de descanso— y contó con prolongadas intervenciones por parte de la Fiscalía y del Gobierno estadounidense, que encomendó a la Guardia Nacional la tarea de proteger a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Chicago durante su campaña de arrestos masivos como parte de la operación Midway Blitz
“Considero que permitir el despliegue de la Guardia Nacional en el centro de detención de Broadview o en cualquier otro lugar de Illinois solo echará más leña al fuego”, afirmó la jueza, añadiendo que la percepción de la situación que tiene el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) es “simplemente poco fiable”.
La petición de bloquear el despliegue de la Guardia Nacional fue realizada días atrás por la administración estatal de Illinois, bajo Gobierno demócrata, y profundamente cuestionada por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Tras la decisión, el gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, escribió en X: “Donald Trump no es un rey y su administración no está por encima de la ley. Hoy, un tribunal confirmó lo que todos ya sabíamos”, en una publicación más extensa.
La jueza Perry, nombrada por el expresidente demócrata Joe Biden, advirtió al inicio de la sesión de hoy que tomar la decisión “podría llevar un tiempo” y que tenía “varias páginas de preguntas pendientes”.


